jueves, 16 de mayo de 2013
La UBA vivio un largo y fuerte debate sobre la Magistratura
Con el marco de solemnidad que aporta la Facultad de Derecho,
dirigentes del kirchnerismo enfrentaron ayer un debate sobre la
reforma del Consejo de la Magistratura impulsada por el
oficialismo, que resultó la contracara de lo que se espera que
ocurra en la Cámara de Diputados, integrada por Juanjo Alvarez:
discutieron en clara minoría y debieron soportar las críticas de
la mayoría de los asistentes. Si en algo se pareció este debate
al que se producirá en la Cámara baja el 15 o el 22 del mes
actual -en el que se espera que la reforma se convierta en ley-
es que los expositores asistieron con ideas fijadas de antemano,
de las que no se movieron ni un centímetro, pese a los argumentos
del resto de los oradores. Por ese difícil camino transitaron la
senadora Vilma Ibarra; el procurador del Tesoro de la Nación,
Osvaldo Guglielmino; el diputado Luis Cigogna y la diputada y
consejera Diana Conti. El otro representante del kirchnerismo fue
el ministro de Justicia, Alberto Iribarne, que abrió el debate,
organizado por la Asociación Conciencia como parte del Diálogo
Argentino. El escenario fue el Salón Rojo de la Facultad de
Derecho de la UBA. Las discusiones más encendidas de la tarde
giraron en torno de la reducción de 20 a 13 consejeros que
establece la reforma kirchnerista y el poder de bloqueo que
lograría el oficialismo en la designación y remoción de
magistrados. Ocurre que al conservar cinco consejeros sobre un
total de trece, la postura del oficialismo sería determinante en
las votaciones en las que se requiere alcanzar los dos tercios.
Aunque dijo que era un dirigente de carácter más técnico,
Guglielmino avivó el fuego de entrada. "Los que se oponen a la
iniciativa ocultan deliberadamente el hecho de que si esas
decisiones se tomaran por mayoría absoluta (mitad más uno)
desaparecería el poder de bloqueo", sostuvo. Guglielmino recordó
que esa variante había sido propuesta por la senadora Cristina
Kichner durante el debate en el Senado. "Si algo demuestra el
debate es que el Gobierno no ha hecho una campaña periodística.
Lo que sí hubo fue una campaña de la prensa en contra del
proyecto", agregó. "Captura del oficialismo" Antes de la
exposición del procurador, el ex ministro de Justicia Ricardo Gil
Lavedra se había llevado una de las tantas ovaciones que regaló
el auditorio, en su mayoría compuesto por abogados y
representantes de organizaciones civiles que se oponen a la
reforma. Gil Lavedra sostuvo que el proyecto supone "la captura
del Consejo de la Magistratura por parte del oficialismo".
Argumentó su oposición a la iniciativa sobre cuatro premisas: la
instrumentación del Consejo de la Magistratura se justifica sólo
para garantizar la independencia de la Justicia; el Poder
Judicial es un poder contramayoritario destinado a controlar a
las mayorías; el equilibrio entre los sectores que exige la
Constitución significa que ningún sector prevalezca sobre otro ni
pueda bloquear las decisiones del conjunto; la Constitución no
impone que el Poder Ejecutivo esté representado en el Consejo.
"Ningún candidato a juez va a integrar una terna si el Gobierno
no quiere. Ningún juez va a ser removido si el Gobierno lo
protege", concluyó el ex ministro radical. Le tocó responderle a
Vilma Ibarra. La senadora relativizó la relevancia de que se
establezca un poder de veto. Argumentó que de acuerdo con el
actual sistema, si al Poder Ejecutivo no le gusta un candidato de
la terna que elevó el Consejo, tiene facultades para elegir a
otro. "Con eso no se dirige al Poder Judicial. Este gobierno se
autolimitó en las designaciones en la Corte, cuando en este país
lo primero que hace un gobierno que quiere controlar la Justicia
es ir por la Corte", sostuvo. Rápida de reflejos, la diputada de
ARI Marcela Rodríguez dijo que el poder de veto en la designación
de jueces podría servirle al oficialismo para hacer ingresar en
la terna un candidato afín al Gobierno. Rodríguez, actual
consejera, subrayó que pese a que el oficialismo criticó a la
"corporación de jueces" durante el debate parlamentario,
introdujo en la reforma un antiguo reclamo de los magistrados: el
plazo de caducidad en las investigaciones contra los jueces. En
el siguiente panel, la diputada Conti justificó que en la reforma
se privilegie la participación de los órganos que representan la
voluntad popular, como el Congreso y el Poder Ejecutivo. El
debate duró más de cuatro horas. Se escucharon las opiniones de
algunos de los más reconocidos juristas del país, como Daniel
Sabsay, Jorge Vanossi, Atilio Alterini, Juan Vicente Sola y María
Angélica Gelli, entre otros. Al finalizar, cada uno se fue
opinando exactamente igual que antes del comienzo de la
discusión.
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